La investigación, vista como actividad que genera conocimiento, se puede y se debe realizar en todas las áreas. El emprendimiento no es la excepción.

En el emprendimiento, al ser un fenómeno que no se ha estudiado mucho de manera formal, el conocimiento que tenemos se presenta de manera dispersa y se estudia como parte de la economía, finanzas, sociología, política, entre otras áreas del saber. Este hecho permite que se pueda mezclar al emprendimiento con varias áreas del saber de manera objetiva, pero no se ha formado una teoría propia del mismo, y no se le ha comprobado la validez de las teorías que sobre sus partes han surgido (Matiz B., 2009).

Cuando se hace referencia a la investigación en el emprendimiento, se puede estudiar desde la investigación aplicada dentro en el mismo, por ejemplo, se puede responder a la interrogante “¿en qué área emprender?”, “¿dónde emprender?” Se investiga, a través de estudios de factibilidad, si un emprendimiento será viable en el mercado, si es factible desde una perspectiva técnica y, con estos estudios como base, se determina si será rentable.

Pero, también se debe investigar este como un fenómeno social: por qué se emprende, qué percibe la población sobre el emprendimiento, qué dificultades plantea el mismo. ¿Está generando desarrollo en las comunidades?

Rosero y Molina (2008) expresan que “el estudio del emprendimiento en el marco de los cambios impuestos por fenómenos como el de la globalización, permite ubicarlo además como un modelo que se ajusta de manera particular al cambio y a la crisis”. El emprendimiento permite, a través de la creatividad y la innovación, la transformación de los conocimientos en actividad económica y de desarrollo. Esta transformación mejoraría la calidad de vida no solo del emprendedor, sino de la comunidad donde se desarrolla.

Se debe plantear y estudiar el emprendimiento como un fenómeno que ha perdurado en el tiempo pero que se agita en temporadas de crisis.

Se está investigando en emprendimiento, cuando se estudian las características de aquellos individuos que están emprendiendo, los factores de su personalidad, de su conducta que hacen que sean más propensos a emprender y aquellos que los acercan o los llevan al éxito. Se estudia el marco legal y la situación de la comunidad donde se desarrolla el emprendimiento, las condiciones que existen para que se de el proceso emprendedor.

En Honduras, desde el año 2008, existe la “Ley para el fomento y desarrollo de la competitividad de la micro, mediana y pequeña empresa”, el reglamento de dicha ley vio luz pública en el año 2012, cuatro años después. La Secretaría de Desarrollo Económico propuso el presente año que la “Estrategia de fomento al emprendimiento de Honduras”, otro instrumento de apoyo al emprendedor, pase a ser política pública. Con éstas y otras leyes específicas por rubro, se pretende apoyar el desarrollo de los emprendimientos en el país. Una investigación viable en esta área sería identificar a los beneficiados con dichas leyes y determinar el beneficio que han obtenido de las mismas.

Como universidad, se debe estudiar la relación que existe entre el emprendimiento y los conocimientos que adquieren los estudiantes al pasar por las diferentes asignaturas, los programas de emprendimiento con que se cuenta en los programas académicos, la mentoría que se le da a los interesados en emprender, en fin, la incidencia que tienen todos los programas que tiene la universidad relacionados con el emprendimiento.

Matiz, B. (2009) menciona que “nos encontramos entonces ante el incipiente desarrollo y crecimiento de una nueva área de la investigación que adicional a su particularidad de permeación a un amplio abanico de posibilidades temáticas en otras áreas del conocimiento, presenta una clara necesidad en la consolidación de sus procesos investigativos…” (Matiz B., 2009, p. 175) haciendo una abierta invitación a investigar este fenómeno desde todas sus aristas y ampliar los métodos más utilizados en ella: encuestas e información secundaria (ibid, 174).

Por último, se debe recordar que el fruto de una investigación puede, sin una intención previa, llevar al investigador a emprender en un tema que le apasiona, a encontrar aun más preguntas que responder, en fin, a seguir expandiendo los horizontes del conocimiento.

Bibliografía

Gobierno de Honduras. (2009, Enero 14). Ley para el fomento y desarrollo de la competitividad de la micro, mediana y pequeña empresa. La Gaceta, pp. 1-15.

Gobierno de Honduras. (2012, Julio 26). Reglamento de la ley para el fomento y desarrollo de la competitividad de la micro, mediana y pequeña empresa. La Gaceta, pp. 1-11.

La Prensa. (2018, Julio 12). Proponene elevar a política pública Estrategia Nacional de Emprendimiento. Retrieved from La Prensa: https://www.laprensa.hn/economia/1197180-410/estrategia-nacional-emprendimiento-mipymes-politica-publica

Matiz B., F. J. (2009, Mayo-agosto). Investigación en emprendimiento,un reto para la construcciónde conocimiento. Revista Escuela de Administración de Negocios, No. 66, 169-182.

Rosero Sarasty, O. M., & Molina, S. L. (2008, Enero-Junio). Sobre la investigación en emprendimiento. Informes psicológicos, No. 10, 29-39. Retrieved from http://pepsic.bvsalud.org/pdf/ipsi/n10/n10a03.pdf