“Cuando quieras dejar de lado tu sueño, comprometete a trabajar en él un día más, luego una semana, un mes y un año. Te impresionará lo que va a pasar si no te das por vencido.” – Nick Vujicic.

Seguramente, hemos tenido momentos en los que nos sentimos vacíos, en los que no tenemos ganas de hacer absolutamente nada, sumergidos en un estado de abatimiento y desánimo; es precisamente en este momento en el que tener un buen control de nuestra capacidad mental – y nuestros pensamientos – puede llevarnos a hacer frente a cualquier dificultad que se nos presente. Considero que todos, como seres humanos, tenemos vidas distintas, la felicidad es relativa dependiendo de los gustos y preferencias de cada individuo, y se puede encontrar hasta en las cosas más pequeñas. Debemos estar conscientes que la vida nos pondrá en situaciones en las que nos sentiremos decaídos, desgastados e incluso sin ánimo de nada, pero cuando uno mismo se fija un objetivo o una meta mesurable, es más fácil seguir adelante. El ser humano es el único ser vivo que tiene la capacidad de contar con una mente sensacional, capaz de razonar para resolver y lograr lo que se proponga.

Éste es un mensaje para las personas que no saben aún la diferencia entre que pase un día más en su vida y que lo vivan. Cuando uno mismo se propone no renegar y tener fijado un objetivo claro que nos indica dónde nos vemos en nuestro presente y futuro, ve la vida totalmente distinta. Nos volvemos más conscientes como hijos, hermanos, primos y amigos, etc. Nos proponemos recompensar el esfuerzo que han puesto nuestros padres en formarnos como profesionales. En fin, cuando un ser humano vive su día y no solamente lo deja pasar se da cuenta de dónde está parado. ¿Cuántas veces nos hemos puesto “techos” nosotros mismos en los objetivos que con esfuerzo seguro podemos alcanzar?, la perseverancia nos impide caer en la mediocridad de no cumplir con lo mínimo que nos exige la vida misma, que es demostrar esfuerzo en cada cosa que vivimos, hacemos y experimentamos.

Algo a lo que cada ser humano debe estar atento, es saber de qué personas rodearse; estos deben ser seres que nos motiven a siempre dar la milla extra, a esforzarnos aún y cuando nadie nos está viendo, seres así son los que deben formar parte de nuestras vidas. Aristóteles decía que “El hombre es un ser social, en nuestra naturaleza, está la convivencia con los otros”, y un ser social necesita estar rodeado de personas, así es como nos sentimos bien y nos acoplamos al entorno que nos rodea, pero debemos escoger bien ese círculo social. Éste es un aspecto de nuestra vida del que debemos estar muy conscientes y ser muy cuidadosos, porque las personas que nos rodean nos complementan de una u otra manera, y son responsables de ciertos pensamientos que se nos pueden cruzar por la mente; un grupo de amistades, o de trabajo, comprometido y motivado puede ayudarnos o impedirnos lograr nuestros objetivos. Debemos evaluar qué personas hacen bien a nuestra vida y a los nuestros, y desechar toda relación que nos haga – o nos pueda hacer – un mal.

Otro aspecto sumamente importante para estar motivado como ser humano es tener una buena comunicación con los demás. Todos estamos propensos a tener un mal día, a tener dificultades o problemas que nos agobian; sin embargo, al comunicarlo con personas que velan por nosotros mismos, que nos aprecian, será más fácil encontrar algún tipo de solución o alternativa de mejora. Concluyentemente, el tener una comunicación activa con los demás nos permite que no nos reprimamos en nosotros mismos, siempre es importante desahogarse, buscar ayuda profesional o simplemente ser abierto con los demás para que estos conozcan las realidades que estamos enfrentando. No olvidemos que podemos encontrar una esperanza de salir adelante al tener el apoyo de los demás, en vez de enfrentar las situaciones que se nos presentan solos.

La vida nos presentará un sinfín de oportunidades para revertir actitudes, pensamientos, creencias y principios que hemos practicado a nuestra manera, pero no necesariamente de la manera correcta. Por eso es importante enfocarse en metas, pensar en cómo nos vemos a futuro para poder escoger el camino correcto y decidir bien, muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos límites o bloqueos mentales que nos impiden lograr lo que nos proponemos. La persona capaz de creer que puede lograr lo que se propone es quien hará todo lo posible por llegar a la meta. El israelita mundialmente conocido como Nas Daily, que se dedica a realizar videos en Facebook de un minuto a lo largo del mundo, dijo: “La clave del éxito de un ser humano es trabajar con fechas límites.” Esto se puede aplicar a cualquier aspecto de nuestra vida y así es como les recomiendo a ustedes que lo interpreten: si no tenemos una buena relación con alguien, que no pase de una fecha determinada para platicar y dejar todo claro, si debemos entregar un reporte o una asignación de clases, propongámonos terminarla antes de la fecha establecida. Se podrán preguntar ¿qué relación tiene esto con vivir?, se trata de ver cada día como una oportunidad de aprender, con propósitos claros, se trata de ser menos perfecto y más ser humano, y, sobre todo, de tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran. Espero que al leer esta publicación se den cuenta que los únicos responsables de lograr algo que realmente los haga sentir bien y les guíe a su felicidad, son ustedes mismos, y les aseguro que al proponerse metas claras con “fechas de entrega” bien establecidas, van a tener más ganas de vivir que nunca.

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